ITO PARTICIPÓ EN EL SEMINARIO DE ASUNTOS PÚBLICOS DEL CARIBE

La actividad fue organizada por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

 TEMA A TRATAR POR EL CONGRESISTA VÍCTOR ORLANDO BISONÓ HAZA:

 “Las relaciones de cooperación con los líderes políticos y el gobierno”

Es un honor para mí poder estar aquí con ustedes hoy. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha logrado una gran admiración en todo el mundo por parte de cristianos y laicos. Y es que el mayor mensaje que han difundido es aquel del amor y la solidaridad. Expresándolo a través de acciones encomiables ayudando a los que menos pueden y brindando amor hacia el prójimo ya sea en las calles de Salt Lake, en Santo Domingo o tan lejano como en Ghana, África. Estas acciones se basan en los valores familiares que la iglesia cultiva. Estos valores fueron muy bien expresados por John H. Groberg en su “El Poder de la Oración Familiar”

“Cada uno de nosotros, soltero o casado, es eternamente parte de una familia, de alguna manera, en algún lugar, de alguna forma y gran parte de nuestra felicidad en la vida viene al correctamente reconocer y propiamente desarrollar esas relaciones familiares. Venimos a esta tierra con una misión: la de amar y servir a los demás. Para ayudarnos a lograr esto, Dios nos ha puesto en familias, pues el sabe que ahí es donde mejor podemos aprender a superar el egoísmo y la soberbia y así sacrificarnos por otros para hacer la felicidad, la utilidad, la humildad y el amor la esencia misma de nuestro carácter.”

Estas palabras definen muy bien el accionar de los mormones pues viven a través de ustedes. Por ello, mi mayor respeto, admiración y afecto siempre para su Iglesia.

Hoy vengo a hablarles además de cómo amigo, como político en mi rol de Legislador. La relación entre la política y la religión ha sido una de gran controversia durante mucho tiempo pues ha estado presente prácticamente siempre. En las épocas del absolutismo, el monarca utilizaba la religión en la forma de presentarse ante los súbditos como una deidad sobre la tierra.

Hay que saber son dos cosas muy distintas la separación de la Iglesia y el Estado y la separación de la Iglesia y la Política. La primera se refiere a una segregación entre la iglesia y el poder estatal. Lo segundo se referiría a la separación de las iglesias y la actividad política.

La actividad política debe ser ejercida por toda la población ya que es la manera de exigir el respeto a sus derechos, impulsar cambios, promover el desarrollo y hacer escuchar su voz en debates cruciales para la ciudadanía y la iglesia.

Me concentrare un poco en República Dominicana para ilustrar mejor este punto. En la elección Presidencial de Mayo, voto más de un 70% del padrón lo cual muestra que somos uno de los países con mayor participación electoral no obligatoria en el mundo. Otros rondan aun el 40% como mucho. Esto pudiera a primera vista parecer como que en el país si tenemos una alta participación política pero al contrario. La participación política no debe confundirse con la participación electoral.

Durante una década, he representado a la segunda circunscripción del Distrito Nacional en la Cámara de Diputados. Ahí me ha tocado ver históricas mayorías de un partido entre 2002 y 2006 y luego de otro hasta el día de hoy. Si bien en su composición la Cámara Baja ha sido mucho más plural que la alta en esta década, las mayorías han seguido siendo mecánicas. Esto dificulta bastante el debate, avance y aprobación de propuestas.

Hemos visto propuestas de quien ostente la mayoría coyunturalmente en determinado momento aprobarse en tan solo semanas mientras que otras que no provengan de dicho sector pasan varias legislaturas y a veces varios años. Pero no me malinterpreten, no busco con esto decir que no hay espacio para debate en el Congreso, lo hay. Pero el mayor debate, la mayor conciliación es la que se da fuera de las puertas del Congreso Nacional. Me refiero a aquel entre los representantes y los representados.

Esta Iglesia es la voz de más de 14 millones de personas en el mundo y en la Republica Dominicana de mas de 110 mil, habiendo tenido un crecimiento enorme en las ultimas casi 4 décadas habiendo comenzado con una congregación de solo 26 miembros. Dicha voz debe estar presente y ser escuchada en los foros políticos.

Y en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días he visto siempre como incentivan esto. El año pasado tuve el honor de participar en el Simposio Anual del Centro Internacional sobre el Estudio de la Ley y la Religión celebrado en Salt Lake, Utah. Allí compartí con legisladores, jueces y demás figuras relacionadas al derecho de distintas partes del mundo. Pude ver el interés de la iglesia en profundizar el estudio de estos temas tan relevantes y de participar en ellos.

Es precisamente en Estados Unidos donde vemos a la iglesia participar con mayor entusiasmo y convicción. En varios plebiscitos y referendos celebrados en los Estados relacionados a valores innegociables, han sido los mormones quienes han estado a la vanguardia de la lucha en contra. La mayoría de las veces triunfando.

En el Congreso americano hay 15 Legisladores que profesan esta fe. Entre ellos el mas joven Senador, Mike Lee, El Senador Orrin Hatch quien durante 6 años fue Presidente de la muy importante Comisión de Judicatura y desde luego, el influyente Senador Harry Reid, líder de la mayoría en el Senado.

El mundo entero estuvo siguiendo la contienda por la Presidencia de ese país en la cual por primera vez competiría un miembro de esta Iglesia representando a uno de los principales dos partidos.

En Republica Dominicana, esto es solo cuestión de tiempo antes de que veamos una amplia representación en el Congreso. Ya el trabajo social y comunitario esta ahí, ya el arraigo esta.

Pero no hace falta esperar aquel día para comenzar a influir en el debate público. Para esto solo hace falta la interacción con otros líderes mas allá de lo religioso. Ya con los líderes vecinales esta, pero con los políticos esta debe ampliarse, algo que ya han venido haciendo.

Otra característica de esta iglesia es la gran tolerancia que muestran a la hora de discutir ideas. Los mormones calmadamente escuchan el pensamiento de distintas corrientes políticas. Algo que a veces sorprende algunos que están acostumbrados al enfrentamiento.

Todos conocemos el desenvolvimiento político de la Republica Dominicana donde el intercambio de acusaciones esta al día a día entre los políticos. Imagínense la sorpresa al encontrarse con personas que respetuosa y calmadamente buscan debatir e intercambiar. Como observador puedo decir que gran parte del éxito de los mormones en temas políticos ha sido precisamente esta tolerancia y respeto, pero siempre manteniendo los principios que los definen. Es así como se logran las coaliciones que encaminan las propuestas.

Hoy vemos tristemente como la violencia se apodera de nuestras calles. Crímenes aterradores han quitado la vida a nuestros hermanos y hermanas, otros han salvado la vida de milagro divino. Por eso vemos como se intensifica el debate sobre la violencia y la paz. La iglesia, con su mensaje, debe  estar en el centro de este debate. Los invito a que hagan sentir su voz en las vistas publicas, haciendo opinión, incentivando a sus feligreses, haciendo propuestas a los legisladores, a los representantes, buscando cambios y mejoras en las propuestas que hagan los demás. Mostrando ese espíritu virtuoso y valeroso por el que se identifican en todo el mundo.

En respuesta a la ola de violencia, se ha venido discutiendo el Código Penal y son muchos los grupos que se han hecho sentir con sus demandas.

Esto me motiva a citar a Richard G. Scott “Como hijo e hija excepcional de Dios, haces falta con urgencia. Pues hay una gran necesidad de hombres y mujeres que se mantendrán firmes con sus principios contra las crecientes presiones de negociar esos mismos principios. Hombres y mujeres son requeridos para actuar noble y valientemente por aquello que el Señor define como correcto, no por aquello que sea visto como políticamente correcto. Necesitamos individuos que tengan la espiritual y justa influencia que motive a otros al bien perdurable.”

La vida es el mayor tesoro que nos da Dios y debe ser atesorada y protegida. Y que a nadie le quepa duda, la vida será protegida desde la concepción hasta la muerte. En esto de seguro trabajaremos juntos. En promoción de la paz y la tranquilidad, combatiendo la violencia pero protegiendo siempre a los mas indefensos.

Reitero nuevamente que el debate mas importante y mas influyente es aquel entre los ciudadanos y sus representantes. En esta era, son muchos los medios para este debate. Ya sea en las mismas vistas públicas en el Congreso, en los medios de comunicación tradicionales, en los digitales, en las redes sociales. Replicando aquí las técnicas que tan lejos los han llevado en otras partes.

Si de algo saben ustedes, es de cómo crecer en números, como escuchar y como hablarle a las personas. Usando precisamente las prácticas que han usado desde su fundación, podrán establecer relaciones duraderas con los representantes.

De mi parte sepan que tienen a un amigo en el Congreso y fuera de el. Un amigo que se identifica con sus principios y valores. Les expreso mi gratitud y aprecio siempre.

Muchas gracias