Infraestructura y desarrollo económico

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En el contexto de las alzas anunciadas por los transportistas de carga del país -que significarían un aumento en todos los precios de los víveres, alimentos importados, y materiales de construcción en la República Dominicana- es necesario reflexionar sobre los altos costos del transporte de carga en América Latina y el Caribe, y cómo esto tiene un impacto negativo en el crecimiento económico y la competitividad de la región.

Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicado en Noviembre, la región en su conjunto “gasta casi dos veces más que Estados Unidos en gastos de flete para importar bienes, y la mayoría de los países latinoamericanos enfrentan costos de transporte de mercancías más altos para exportar a Estados Unidos que países asiáticos o europeos.” El estudio también indica que estos datos son alarmantes, ya que son casos de países muy cercanos a Estados Unidos, incluyendo a los caribeños como República Dominicana.

Por ejemplo, en un ranking de 22 países de la región, Paraguay y Argentina están entre los países con los más altos costos de transporte de mercancías para sus exportaciones a Estados Unidos. A pesar de la gran distancia que los separa de ese mercado, China y Australia, que están aún más lejos de Estados Unidos, tienen menores costos de transporte de mercancías que la mayoría de los países latinoamericanos, incluyendo a Guyana y Guatemala. Esto implica que los puertos de América Latina y el Caribe se encuentran entre los menos eficientes del mundo.

Un factor es la falta de eficiencia en la infraestructura de puertos y aeropuertos latinoamericanos y caribeños, que es la causa de un 40 por ciento de la diferencia en los gastos de envío entre la región y Estados Unidos y Europa. El estudio del BID señala que “el bajo grado de competencia entre compañías de transporte y los sistemas de transporte ineficientes a nivel nacional, incluido el aumento de la congestión del tráfico en las grandes áreas metropolitanas también contribuyen a los altos costos.” La consecuencia es un bajo nivel de productividad, ya que los altos costos de transporte limitan la expansión de transportistas y fábricas eficientes, disminuyendo sus posibilidades de exportación. Al mismo tiempo, los altos costos de transporte hacen más difícil la situación para los más pobres de la nación dominicana, ya que su poder adquisitivo es reducido debido a mayores costos en bienes y servicios.

Por lo tanto, una reducción en los costos del transporte requiere no sólo de una mejor infraestructura, sino también de nuevos marcos regulatorios que promuevan mayor inversión y competencia. Los gobiernos de América Latina y el Caribe deben comprometerse a reducir la burocracia y la inacción institucional, incentivar una mayor competencia entre empresas de transporte marítimo, descentralizar las operaciones portuarias y facilitar importantes inversiones estructurales mediante alianzas público-privadas.

Indudablemente, la competitividad y la productividad en transportes son temas imprescindibles, y aún más cuando los consumidores de escasos recursos serían los principales beneficiarios de una reducción en costos.

Es hora de que tanto el país como la región tomen la iniciativa de lograr una mayor claridad en los procedimientos, que disminuya los costos de operación, fomente la inversión y aumente la eficiencia y la fluidez del comercio.

El autor es diputado por el Distrito Nacional.

Fuente: http://www.listin.com.do/app/article.aspx?id=129349